jueves, 13 de octubre de 2016

La lectura en tiempo de crisis

“En contextos de crisis, leer tiene más valor porque nos da otro lugar, otro tiempo. Se trata de la apertura de un espacio que permite la ensoñación, el pensamiento, y que da ilación a las experiencias.” Así lo sostiene la antropóloga francesa Michèle Petit.
Nada más cruel que una guerra. Aún, en esos momentos, la lectura nos remonta a lugares inimaginables, en donde el dolor y la tristeza dejan lugar a otras vidas

Sobre la lectura en los niños:
La lectura es un arte que más que enseñarse se transmite en un cara a cara. Para que un niño se convierta en lector es importante la familiaridad física precoz con los libros, la posibilidad de manipularlos para que no lleguen a investirse de poder y provoquen temor. Lo más común es que alguien se vuelva lector porque vio a su madre o padre con la nariz metida en los libros, porque oyó leer historias, o porque las obras que había en casa eran temas de conversación. La importancia de ver a los adultos leyendo con pasión está en los relatos de los lectores.


Fuentes consultadas:
http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2009/06/29/_-01948893.htm





http://cnnespanol.cnn.com/2016/10/13/la-biblioteca-subterranea-en-siria-que-le-dio-esperanza-a-un-pueblo-golpeado-por-la-guerra/#0
http://cnnespanol.cnn.com/2016/10/13/la-biblioteca-subterranea-en-siria-que-le-dio-esperanza-a-un-pueblo-golpeado-por-la-guerra/#0

miércoles, 5 de octubre de 2016

VOY A CONTAR UN CUENTO

   Voy a contar un cuento

Voy a contar un cuento.
A la una, a las dos
y a las tres:
Había una vez.

¿Cómo sigue después?

Ya sé, ya sé.
Había una casita,
una casita que.

Me olvidé.

Una casita blanca,
eso es,
donde vivía uno
que creo era el Marqués.

El Marqués era malo,
le pegó con un palo
a... No, el Marqués no fue.

Me equivoqué.

No importa. Sigo.
Un día llegó la policía.

No, porque no había.

Llegó nada más que él,
montado en un corcel
que andaba muy ligero.

Y había un jardinero
que era bueno pero.

Después pasaba algo
que no recuerdo bien.
Quizás pasaba el tren.

Pero lejos de allí,
la Reina en el Palacio
jugaba al ta te ti,
y dijo varias cosas
que no las entendí.

Y entonces...
Me perdí.

Ah, vino la Princesa
vestida de organdí.

Sí.

Vino la Princesa.
Seguro que era así.

La Reina preguntole,
no sé qué preguntó,
y la Princesa, triste,
le contestó que no.

Porque la Princesita
quería que el Marqués
se casara con ella
de una buena vez.

No, no, así no era,
era al revés.

La cuestión es que un día,
la Reina que venía
dio un paso para atrás.
No me acuerdo más.

Ah, sí, la Reina dijo:
-Hijita, ven acá.
Y entonces no sé quién.

Mejor que acabe ya.
Creo que a mí también
me llama mi mamá.


* • . ¸ ¸


Libro: El reino del revés. Autora: María Elena Walsh.